Leonardo Da Vinci, el polímata florentino del Renacimiento

Leonardo Da Vinci, el polímata florentino del Renacimiento

Fue paradigma del homo universalis, del sabio del Renacimiento versado en la totalidad de los ámbitos del conocimiento humano. Pintor, escultor, arquitecto y hasta ingeniero militar,  quedó irremediablemente ligado a la pintura para siempre. Conoce todo sobre la época renacentista a la que pertenece este conocido pintor en este enlace y descubre mucho más sobre su vida. En esta época surgieron otros corrientes que también han tenido repercusión, como es el caso de El Greco.

Por si todo esto fuera poco, sus incursiones se extendieron a campos tan variopintos como la aerodinámica, la anatomía, la hidráulica y la botánica. Sin embargo, sus investigaciones científicas se vieron eclipsadas por la extraordinaria calidad de su producción artística, quedando relegadas al olvido por sus contemporáneos.

Como era de esperar, no ocurrió así con su obra pictórica que de inmediato fue reconocida como la de un maestro con la capacidad de materializar el ideal de belleza en ejecuciones de turbadora sugestión y delicada poesía.

Biografía  de uno de los componentes de “la triada de los grandes maestros del Cinquecento”

Leonardo nació en 1452 en la toscana villa de da Vinci y murió el 2 de mayo de 1519 en Cloux. Al ser el hijo ilegítimo de un notario y de una mujer que probablemente hubiese sido una esclava, sufrió la separación de su madre a la tierna edad de 5 años. Entró al taller de Verrochio en calidad de aprendiz a los 14 años.

Carente de apellido, pasó a ser conocido como Leonardo da Vinci, si bien su nombre completo sería Leonardo di ser Piero da Vinci, lo que se traduce como Leonardo hijo de (Mes) ser Piero da Vinci, pues su paternidad se le atribuye al rico notario Messer Piero Fruosino de Antonio da Vinci.

Sorprendentemente, solo han llegado hasta nuestros días poco más de dos docenas de pinturas suyas. La razón sería tan sencilla como que nunca  llegó a ser un pintor demasiado prolífico.

Mente tan curiosa como privilegiada, no podía dedicarse plenamente a ninguna actividad concreta al ser múltiples las áreas del conocimiento por las que se interesaba. No obstante, su influencia y su contribución a la pintura y al arte en general son innegables.

Para da Vinci la pintura era el arte por excelencia, debido a que terminaba sus obras con el esfuerzo de la razón. Bajo esta premisa, un pintor sería un intelectual mientras que un escultor terminaba sus obras con el esfuerzo físico.

Esta idea junto con algunas otras fue alimentando durante años el desencuentro entre Leonardo y Miguel Ángel pues para este último la escultura era el arte más grande, mientras que la pintura al óleo sería algo más propio de mujeres. Continúa leyendo todos los detalles sobre el escultor Miguel Ángel en este artículo.

Aunque no se cuente con ningún retrato del joven Leonardo, lo cierto es que la escultura del “David” de Verrochio contiene los rasgos del artista, cuyo porte era bastante atractivo en su juventud.

Aún estaba Leonardo en el taller de Verrochio cuando en 1476 fue acusado de sodomía, para ser posteriormente absuelto de tan grave acusación en una época en la que la homosexualidad estaba severamente perseguida.

En el plano artístico, da Vinci conforma junto con Miguel Ángel y Rafael, la triada de los grandes maestros del Cinquecento y, pese a la parquedad de sus  obras, se cuenta entre los mayores genios de la historia de la pintura.

Leonardo da Vinci 1

Conoce las  11 obras fundamentales del paradigma del homo universalis

Abordemos las 11 obras más importantes que nos dejó este inigualable artista, por orden cronológico:

  1. La Anunciación. Un óleo sobre madera cuya autoría fue muy discutida, pues en un primero momento se le atribuyó a Domenico Ghirlandaio, un pintor contemporáneo de Da Vinci que igualmente fue aprendiz en el taller de Verrochio.
    Tras numerosos estudios se concluyó que realmente fue un trabajo conjunto en el que Leonardo habría pintado la alfombra de flores, el ángel y el paisaje del fondo, lo que se deduce de la precisión científica con la que se pintaron las alas y del descubrimiento de un dibujo preparatorio del mismo autor para las mangas del ángel.
  2. Retrato de Ginevra de’Benci. La protagonista de este óleo sobre madera es una joven aristócrata florentina, popular y admirada por su inteligencia. Su cabeza se halla enmarcada por las hojas de un arbusto de enebro y al fondo se contempla un paisaje natural.
  3. La Virgen de las Rocas. Las figuras de este óleo sobre madera se encuentran frente a una gruta mientras que las brumas envuelven sus formas (sfumato) confiriéndole un carácter casi surrealista. Perfecto ejemplo del dominio del claroscuro y de la técnica del sfumato que da Vinci mismo desarrolló.
  4. Hombre vitruviano. El célebre dibujo en tinta sobre papel de dos figuras masculinas que se superponen con sus brazos y piernas separadas dentro de un círculo o cuadrado, está acompañado de unas notas con base en la obra del aclamado arquitecto Vitruvius Pollio.
  5. Dama con armiño. La figura reproducida en este óleo sobre madera es la de Cecilia Gallerani supuesta amante de Lodovico Sforza, Duque de Milán, noble para quien trabajó el florentino. Las intervenciones que ha sufrido a lo largo de los siglos han propiciado indeseados cambios en el trabajo original.
  6. La Belle Ferronière. La imagen plasmada en este óleo sobre madera, es la de una fémina desconocida, hija o esposa de un herrero. Es uno de los cuatro retratos que realizó el autor junto con “La Mona Lisa”, “Dama con armiño” y “Ginevra de’Benci”.
  7. La Última Cena. Pintura mural que dio publicidad a su artífice  por un hecho un tanto controvertido, cual fue el empleo de una técnica poco ortodoxa que no garantizaba su durabilidad. Consistió en la mezcla de las técnicas del temple y el óleo sobre varias capas de yeso enlucido. Aunque milagrosamente hoy puede seguir contemplándose, es preciso llevar a cabo un esfuerzo para imaginar todo su esplendor.
  8. Salvator Mundi. Un óleo sobre tela que representa a Cristo como salvador del mundo, que sostiene con su mano izquierda un globo de cristal mientras bendice con su mano derecha. Sus ropajes son los típicos del Renacimiento. Su atribución a Leonardo podría estar errada.
  9. La Mona Lisa o La Gioconda. Sometida a innumerables teorías y especulaciones, lo que nadie puede negar a este mundialmente famoso óleo sobre madera es que su valía no se concentra tanto en la llamada “sonrisa enigmática” como en la técnica utilizada.
    No en vano, en ella se introduce la perspectiva atmosférica que tanto influiría en el Barroco y en Velázquez. La figura es colocada en primero plano, con nitidez mientras que el paisaje se difumina con suavidad. Un uso magistral de las técnicas del sfumato y de la perspectiva atmosférica.
  10. La Virgen y el niño con Santa Ana. Las figuras que recoge este óleo sobre madera son tres: Santa Ana, madre de María, la Virgen y el niño Jesús, que sostiene un cordero entre sus manos. Parte de los contornos de Santa Ana se diluyen en el sfumato.
  11. San Juan Bautista. Quizás este óleo sobre madera sea la última obra del artista. En ella San Juan apunta a lo alto con su dedo índice de la mano derecha (gesto muy repetido en las obras de Leonardo) probablemente como señal de la relevancia del bautizo en el espíritu para la salvación del alma. Difiere de los arquetipos anteriores en los que se encarnaba a un santo delgado y feroz. Por el contrario, aquí sus rasgos parecen más femeninos que masculinos.

Leonardo da Vinci 2

Da Vinci es uno de los más conocidos del Renacimiento, sin embargo hay otros autores que también tienen una gran repercusión en nuestra pintura. Es el caso de: Botticelli, del que puedes saber todo aquí; Tiziano, del que puedes leer más; Jan Van Eyck, del que puedes conocer toda su pintura en esta página; El Bosco, conócelo en https://pintoresclasicos.online/el-bosco/; y Hans Holbein, del que puedes tener más información.

Vídeo sobre Leonardo Da Vinci:

Fuentes y referencias: