Jan Van Eyck, la fuerza en la mirada

Jan Van Eyck, la fuerza en la mirada

El que está considerado como el máximo representante de la pintura gótica flamenca se caracteriza por las refinadas y elegantes formas de intenso colorido. Sus obras estuvieron claramente influenciadas por el detallismo propio de las Miniaturas, circunstancia que lo convirtió en un auténtico experto en este recurso.

Se ha podido constatar que trabajó en la corte de Felipe “el Bueno”, duque de Borgoña, pero poco más,  pues sus cuadros autentificados pertenecen a los últimos diez años de  su vida. No obstante, a mitad del siglo XV, sus producciones gozaron de gran prestigio en toda Europa, merced a la predilección de la alta burguesía flamenca por este artista, realizando los más relevantes encargos.

Este pintor forma parte de la conocida pintura renacentista, y de la que también forman parte pintores como Botticelli, del que puedes leer más, Leonardo Da Vinci, del que puedes tener más información, Miguel Ángel, aprende todo de él en este enlace, El Greco, conócelo en https://pintoresclasicos.online/el-greco/ , El Bosco, Tiziano, todo sobre este pintor en este post, y Hans Holbein, del que puedes saber todo aquí.

Vida del máximo exponente de la pintura gótica flamenca

Jan van Eyck nació en Maaseyck, actual Bélgica, en el año 1390 y  murió en Brujas en el año  1441. Su mérito consiste en que llegó a convertirse en el más conocido de los primitivos pintores flamencos, fama de la que disfrutaba en el momento de su muerte. A día de hoy, sigue contándose entre  los grandes genios de la pintura.

Perteneciente a una familia de pintores, a menudo se le relaciona con el pintor Hubert van Eyck, de quien se piensa es  su hermano, probablemente por ser ambos procedentes de la misma ciudad, Maaseyck.

Documentos de la corte de Borgoña mencionan igualmente a otro hermano, Lambert van Eyck de quien se dice pudo también haber sido pintor, supervisando el cierre del taller de Jan en Brujas. Otro notable pintor, bastante más joven y que trabajó en el sur de Francia, Barthélemy van Eyck, debió ser pariente suyo.

Apenas se conoce dato alguno sobre  la  formación artística de Jan , ni siquiera si se llevó a cabo en su tierra natal o en Francia. De hecho, aunque se ha apuntado la posibilidad de que se formase en París, no existen pruebas que lo acrediten.

Trabajó en La Haya para Juan  de Baviera y posteriormente en Lille como pintor de la corte del ya mencionado Felipe “el Bueno”, a cuyo ducado permaneció vinculado toda la vida. En 1430 fijó su residencia en Brujas, donde viviría hasta su muerte.

Jan van Eyck 1

Trayectoria del artista que perfeccionó la técnica del óleo

En 1432, finalizó la que quizás sea su obra maestra, el gran retablo de “La Adoración del Cordero Místico”, que realizó para la catedral de Gante. Sin embargo, la composición presenta problemas de atribución.

La polémica surge a raíz de que contiene una inscripción en el marco en virtud de la cual habría sido ejecutada por Hubert y Jan Van Eyck. Lo oscuro de la figura de Hubert, personaje al que no se le atribuye ninguna otra obra y del que no se tienen datos ciertos, hasta el punto de que algunos especialistas dudan de su existencia, convierte la cuestión en controvertida.

En otro orden de cosas, tampoco existen en el retablo diferencias estilísticas que permitan la atribución de distintas partes a cada uno de los hermanos. La obra está compuesta por más de doce tablas y es notoria por su colorido vivo, por su riqueza paisajística, por su intrincado programa iconográfico  y por el extremo mimo de los detalles, un rasgo característico del artífice y extensivo al resto de la pintura flamenca.

Se le atribuyen en torno a veinte pinturas más, la mayoría de las cuales se conservan en la actualidad. Las que han sobrevivido consisten en retratos y en cuadros religiosos, como  “El Matrimonio Arnolfini” o “El hombre con turbante rojo”, sobre el que se tiene la teoría de que es un autorretrato del pintor. En lo referente a la temática religiosa, hemos de mencionar “La Virgen del canciller Rolin” y “La Virgen del canónigo Van der Paele”.

Su indiscutible maestría técnica para la modelación de figuras y objetos con luz y color, así como su representación detallada de superficies y texturas, conforman el resumen del estilo de un autor que numerosas generaciones tomaron como modelo, pese a haber puesto el listón muy alto a sus potenciales seguidores debido a la increíble perfección de sus obras. Por encima de todos ellos sobresale Petrus Cristus.

Aunque en un principio se le atribuyó el mérito de la introducción al óleo, sobre tal teoría existen dudas, toda vez que sus contemporáneos también la usaban. Lo que no admite discusión es que fue Jan quien elevó tal técnica hasta sus cotas más altas.

Jack van Eyck 2

Cuadros más famosos del pintor que hizo de la minuciosidad un arte

Definir al iniciador de la pintura flamenca en 4 cuadros, pasa por hacer un breve recorrido por  aquellos principales a los que ya hemos hecho referencia:

  1. Políptico del Cordero Místico de San Bavón en Gante. En las tablas superiores recoge a Dios Padre ataviado con sus atributos de poder, sentado y flanqueado por la Virgen María y San Juan. Estos últimos están rodeados por ángeles cantores que a su vez  lo están por Adán y Eva desnudos. En las tablas inferiores se plasma “La Adoración del Cordero Místico”.
  2. El hombre del turbante rojo. Ya hemos aludido a que se especula con la posibilidad de que pueda ser un autorretrato, si bien también se apunta a que el retratado pueda ser su suegro. Dignas de mención son la expresión apretada de sus labios y la tez pálida, como formidable muestra de la maestría de la pintura flamenca.
  3. El Matrimonio Arnolfini. Su retrato más famoso en el que reproduce al rico mercader italiano Giovanni Arnolfini junto con su esposa, en el interior de la alcoba. Puede representar la boda de ambos, ya que en el siglo XV se permitía contraer matrimonio sin sacerdote, en la intimidad del hogar.
  4. La Virgen del canciller Rolin. Lo más interesante de esta obra es el reflejo de la fuerte desacralización que propuso el estilo flamenco, al exhibir la coexistencia entre santos y vivos. Así, no existe distinción de tamaño entre Rolin y la Virgen María, rompiendo con la tradición respetada hasta la fecha de priorizar por orden de importancia. En la misma línea, tampoco hay nada que los separe.

Vídeo sobre las pinturas renacentistas de Jan Van Eyck:


Fuentes y referencias: