Botticelli: vida y obra de un artista que nos regaló el Renacimiento

Botticelli: vida y obra de un artista que nos regaló el Renacimiento

En lo referente a obras artísticas, es innegable que la de Sandro Botticelli es digna de ser estudiada. Un breve repaso por sus trabajos más aclamados y representativos nos acercará a la figura del que fue uno de los grandes artistas del quattrocento italiano. A este período también pertenecían Miguel Ángel, del que puedes saber todo aquí, Leonardo Da Vinci, del que puedes continuar leyendo en https://pintoresclasicos.online/leonardo-da-vinci/, Tiziano, del que puedes saber más.

Con fama mundial, a sus trabajos no se les puede otorgar un valor monetario, pues sería incalculable. De él llama la atención el hecho de que pese a gozar de reconocimiento en su época, su fama decayó hasta que su figura fue rescatada de nuevo a principios del siglo XIX.

De sus manos salieron dos de los grandes iconos del Renacimiento italiano, “El nacimiento de Venus” y “La Primavera”, que a menudo eclipsaron otras de sus facetas como la de retratista, dibujante o pintor religioso.

Biografía del pintor favorito de la Corte de San Lorenzo de Médici

Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi nació en Florencia en 1445 y falleció en 1510. Apodado Sandro Botticelli fue el pintor favorito de la Corte de San Lorenzo de Médici en un período especialmente relevante para el florecimiento de las artes en la Florencia del siglo XV, que recibió el nombre de “Edad de Oro florentina”.

Es probable que su apodo derivase del otorgado a su hermano mayor Giovanni o a algún compañero paterno con el que hubiese trabajado, extremo que no ha podido ser confirmado.

Hijo de un curtidor, abandonó sus estudios académicos a corta edad para comenzar a trabajar con un orfebre, gremio que destacaba por los sólidos conocimientos  pictóricos y escultóricos de sus integrantes.

En este trabajo fue donde se desarrolló su interés por la pintura y el dibujo, siendo aceptado como aprendiz en el taller del florentino pintor Filippo Lippi que habría de ser su maestro e inspirador.

Su trayectoria profesional comenzó en la década de los 70, toda vez que se ha constatado su inscripción en el gremio florentino de pintores en el año 1472, empezando a recibir sus primeros encargos y pasando a ser miembro de “La Cofradía de San Lucas”, importante sociedad de artistas florentinos.  No en vano, fue a partir de 1470 cuando tuvo su taller propio, empezando a trabajar para los Médici, con gran número de encargos.

En 1478 ya había alcanzado la madurez de la que es muestra un magnífico cuadro, La Primavera”. En 1480 realizó pinturas murales de impresionante calidad en la Iglesia de Todos los Santos de Florencia, formando parte del equipo que se encargó de las composiciones murales para la Capilla Sixtina.

En 1482, de vuelta en Florencia, aceptó notables encargos de Mártires, Vírgenes, Crucificados y Pietá.  Allá por  1485 pintó las cuatro tablas de la Historia de Nastagio degli Onesti (tres de las cuales se conservan en el Museo del Prado de Madrid). Alrededor de 1490 acometió una serie referente a la “Divina Comedia” de Dante. Sus últimos años se ensombrecieron por las dificultades económicas.

Botticelli 1

Una trayectoria profesional lejana al realismo

Muy valorado a día de hoy, no se cuenta sin embargo entre los grandes innovadores del Renacimiento, sino que más bien está inscrito en un grupo de pintores que rehuyó el realismo a toda costa, inclinándose por un estilo en el que prima la gracia, la delicadeza y un cierto sentimentalismo.

No todo fue pacífico en la vida del pintor que nos ocupa, pues vivió momentos convulsos como los propiciados por las prédicas del monje dominicio Girolamo Savonarola (las populares “quemas de las vanidades”), una crítica al poder bajo un prisma religioso y moral.

Así las cosas, al final de su vida e influenciado por el mencionado monje que propugnada la austeridad desde su reforma religiosa, dejó de tratar temas profanos y mitológicos, renunciando a los hallazgos de la perspectiva y volviendo a la pintura medieval (“La natividad mística”).

De Botticelli se dice que quizás fue el único artista cuyas dotes permitieron hacer un preciado resumen, a partir del arte figurativo, de la ingente actividad intelectual del momento histórico que le tocó vivir.

Principales obras del pintor más notable de la segunda mitad del siglo XV

Entre los 15 cuadros más notorios de este ilustre pintor sobresalen:

  1. El abismo del infierno. Se trata de un colosal trabajo basado en el mapa del infierno. Una maravillosa interpretación por parte del artista de la “Divina Comedia” de Dante.
  2. La primavera. Una alegoría de la primavera que tiene lugar en un escenario de fábula mitológica en el que se está llevando a cabo una especie de rito pagano.
  3. El nacimiento de Venus. En esta obra, la primavera está encarnada por la ninfa con manto rojo que espera a la derecha mientras que, en el centro, la diosa del amor Venus es empujada por el soplo de los alados dioses entre una lluvia de flores.
  4. La Adoración de los Magos. En la composición se observan multitud de personalidades de la familia de los Médici, muchos de ellos ya fallecidos.
  5. Venus y Marte. El tema sobre el que pivota el cuadro es el amor entre los dioses Venus y Marte, que yacen plácidamente tumbados uno frente a otro en un prado.
  6. Historias de Virginia. Pintada en las últimas etapas de su vida, en ella el autor plasma el tema de la fidelidad matrimonial y del honor violado.
  7. Palas y el Centauro. Obra mitológica con gran carga simbólica. Una de sus interpretaciones alude a que representa un mensaje matrimonial, en la medida que la belleza femenina dominaría la fogosidad masculina.
  8. La calumnia de Apeles. Alegoría basada en una descripción literaria en torno a una pintura de Apeles que realizó Luciano de Samosata.
  9. Retrato de una joven. Muestra a Simonetta Vespucci. Su atribución al artista es discutida, pues algunos la consideran obra de Jacopo del Sellaio.
  10. La tentación de Cristo. Un fresco en el que se escenifican las tentaciones sufridas por Cristo y narradas por los Evangelios.
  11. Virgen del rosal. Pintura que forma parte de una serie de Vírgenes y que evidencia una influencia muy profunda de Filippo Lippi.
  12. La anunciación. Una pequeña tablilla en la que los personajes se ven eclipsados por la arquitectura.
  13. Navidad mística. Es el único cuadro fechado y firmado por el mismo Sandro Botticelli.
  14. Las pruebas de Moisés. Otro fresco realizado por el autor para la Capilla Sixtina, como ocurre con “La tentación de Cristo” o el “Castigo de los rebeldes” y que le fue encomendado por el Papa Sixto IV.
  15. Virgen del libro. Recoge a una serie y reflexiva Madonna acompañada del Niño Jesús, que mira a su madre. Una escena sosegada y tranquila.

Botticelli 2

Rescate de su producción pictórica

Tras un olvido centenario, Botticelli fue recuperado para el gusto moderno merced a una exposición de sus pinturas en la Galería de los Uffizi a principios del siglo XIX, si bien todavía está pendiente de rehabilitar la coherencia y la integridad del artista florentino.

Este  autor destaca por la utilización de sus imágenes para hablar de sus coetáneos, como ocurre en algunas de sus más extremas obras del estilo de “La Crucifixión Mística” en la que Sandro parece gritarles que la sangre de Cristo se está derramando a las puertas de sus mismas casas.

El Renacimiento cuenta con diferentes pintores como El Greco, del que puedes saber todo en este artículo; Hans Holbein, del que puedes leer más; El Bosco, del que puedes saber todo en esta página, y Jan Van Eyck.

Vídeo sobre el pintor Botticelli:

Fuentes y referencias: